COLORANTES NATURALES, beneficios para la salud y exigencia del consumidor
Los colorantes naturales están ganando protagonismo como una alternativa saludable y ecológica
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La industria alimentaria, en los últimos años, ha comenzado a transformar sus procesos para volverse más sostenible y alinearse con las demandas de consumidores conscientes. En este contexto, los colorantes naturales están ganando protagonismo como una alternativa saludable y ecológica a los colorantes artificiales, que han sido criticados por sus efectos nocivos tanto para la salud como para el medio ambiente.
Hoy en día, los consumidores están más informados y preocupados por el impacto que los productos tienen sobre su salud y el medio ambiente. Estudios recientes revelan que los compradores prefieren alimentos con etiquetas limpias, es decir, productos con ingredientes reconocibles y sin aditivos químicos o sintéticos.
Este cambio en los hábitos de consumo ha obligado a las empresas a modificar sus fórmulas, eliminando colorantes artificiales y adoptando pigmentos naturales. Además de responder a la demanda del mercado, esta transición contribuye a fortalecer la confianza del consumidor en las marcas que buscan ser más transparentes y sostenibles.
¿Es importante el color de los alimentos?
El color es de las primeras características que el hombre evalúa en el momento de elegir o consumir alimentos. Todo lo que comemos se vuelve más atractivo gracias a su color.
Aún si se ofrecen al consumidor alimentos nutritivos, sanos y económicos, la elección estará finalmente relacionada con cuán atractivos le resulten.
En general el consumidor relaciona el color con la calidad del producto, con su frescura, incluso con su contenido en nutrientes. Esto se basa en la experiencia previa: los alimentos que poseen una calidad óptima para el consumo muestran colores que señalan el mejor sabor, el punto de madurez adecuado, una elaboración reciente. Otro aspecto importante es la relación entre el color y la percepción del sabor: se espera que una bebida roja tenga sabor frutilla o cereza; si un helado es verde, se asocia al sabor menta.
Además, la tendencia hacia lo natural ha llevado a los fabricantes a reconsiderar la importancia del color en sus productos. Un estudio destacado por Martin Lindstrom en Brand Sense reveló que la vista es uno de los sentidos más poderosos en la creación de percepciones de marca. Los colores pueden influir en cómo se perciben el sabor y la calidad de un producto, subrayando la importancia de elegir colorantes que no solo sean seguros, sino también atractivos y eficaces.
¿Cuándo se usan colorantes en los alimentos?
A veces los componentes coloreados del alimento no soportan las condiciones del procesado o del almacenamiento. Se descomponen y el alimento pierde su color característico. No siempre es posible prevenir estos cambios indeseables: la luz, el aire, la temperatura o la presencia de otros componentes del alimento, pueden alterar o destruir las sustancias que dan color.
En estas situaciones se emplea un aditivo alimentario para devolver o intensificar el color perdido o para otorgarlo al alimento que no lo tiene.
A veces, la toxicidad de los aditivos alimentarios, en particular de los colorantes, causa preocupación. Las sustancias actualmente permitidas como colorantes alimentarios han sido estudiadas por largo tiempo y debidamente evaluadas respecto a sus posibles efectos negativos. La comunidad científica entiende que su consumo implica un riesgo muy bajo de afectar la salud. Por ello, los organismos internacionales y nacionales admiten su uso, siempre que éste se considere necesario para obtener un alimento con determinadas características.
Por ello, los colorantes naturales son percibidos como opciones más seguras, ofreciendo además beneficios adicionales. Por ejemplo, compuestos como los carotenoides y las antocianinas, presentes en muchos colorantes naturales, son conocidos por su actividad antioxidante y su capacidad para prevenir enfermedades crónicas. Estos colorantes, a menudo derivados de frutas y verduras, no solo mejoran la apariencia de los alimentos, sino que también contribuyen a la salud del consumidor.
¿Qué tipo de colorantes se usan?
Los naturales comprenden las sustancias aisladas de materias primas de origen vegetal como la cúrcuma, la remolacha, el tomate, o la cochinilla; los colorantes naturales son más seguros y, en muchos casos, aportan beneficios nutricionales. Por ejemplo, los carotenoides extraídos de la zanahoria y la cúrcuma no solo dan color, sino que también actúan como antioxidantes; Y los compuestos obtenidos por síntesis, que presentan una estructura química idéntica a ellas. Como ejemplo, se puede citar la clorofila o el caramelo.
Los artificiales son compuestos químicos obtenidos por síntesis, que suelen derivarse del petróleo y se han asociado con problemas de salud (como alergias y trastornos de comportamiento), no identificados en productos de origen vegetal. Ejemplos de éstos son el amarillo tartrazina.
También existen algunos minerales, incluyendo metales, que pueden usarse para dar color a los alimentos
Optar por colorantes naturales refleja un cambio hacia la producción limpia y responsable, minimizando el impacto ambiental que genera el uso de compuestos sintéticos.
Hoy en día, son fundamentales para las marcas que quieren mantenerse competitivas en un mercado donde la autenticidad y la salud son factores clave.
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¿Cuáles son los colorantes naturales más populares y por qué?
- Curcumina: Derivada de la cúrcuma, es conocida por su color amarillo intenso y sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. Se usa en salsas, mostazas y productos lácteos.
- Clorofilas: Estos pigmentos verdes, extraídos de plantas como la alfalfa y las espinacas, aportan color y tienen propiedades desintoxicantes y beneficiosas para la salud cardiovascular. Son comunes en bebidas verdes, helados y confitería.
- Annatto: Proveniente de las semillas del árbol de achiote, el annatto produce un color amarillo-naranja vibrante. Es popular en quesos, mantequillas y productos de panadería, y contiene carotenoides, que son potentes antioxidantes.
- Cochinilla: Este colorante rojo, conocido como carmín, se extrae de un insecto llamado cochinilla. Aunque su origen animal ha generado controversia, sigue siendo uno de los colorantes naturales más utilizados debido a su intensidad y estabilidad en productos como yogures, helados y productos cárnicos.